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El fenómeno de los menores extranjeros no acompañados (MENA) ha ido incrementando durante las últimas décadas en España (ver gráfica 1). Es sorprendente el hecho de que en muchos casos, la emigración de estos jóvenes suele estar animada por sus propias familias, lo que demuestra la situación tan precaria que viven en sus países de origen. Aunque, los MENA suelen emigrar en ausencia de sus padres, cuentan con una red de apoyo tanto en su país natal como en el país de residencia. Este hecho hace que desgraciadamente puedan ser explotados por parte de bandas criminales que se aprovechan de estos contactos, siendo preocupante el papel de las chicas que suelen ser vendidas como esclavas u obligadas a prostituirse.
Grafica 1:
Evolución de los MENA acogidos en España (1993- 2009)
Por lo
general, presentan un bajo nivel de escolarización y su objetivo principal es
el de conseguir trabajo, lo que en muchas ocasiones provoca que se les exploten
laboralmente.
Como podemos
observar en los vídeos, muchos de estos jóvenes rechazan el sistema de
protección de menores y se niegan a ingresar en los centros de acogida, por
miedo a ser deportados a sus países. El acogimiento familiar de los MENA es una
solución y daría la oportunidad de integrarlos en la sociedad autóctona, sin
embargo, la realidad es que pocas familias están dispuestas a acoger a estos
menores, debido a los prejuicios que rondan sobre ellos. Una opción que se
lleva a cabo en ciertas comunidades es la del acogimiento con familias de su
mismo origen cultural, lo cual parece que es mejor aceptado por los MENA.
Es evidente
la falta de planificación de las administraciones y educadores de centros de
acogida acerca de este tema. Sería necesario una mayor preparación de los
educadores, los cuales deberían poseer un conocimiento amplio de la realidad
que rodea a estos jóvenes, además de una preparación humanística que les
permitan atender a los alumnos de diferentes culturas, valorar su situación y
establecer estrategias adecuadas. Quizás sería favorable incorporar
profesionales de los países de origen de estos menores, los cuales entendieran
mejor el contexto social y cultural en el que se desenvuelven los MENA.
Por último,
cabría destacar el papel fundamental que posee la escuela inclusiva en la
integración de estos jóvenes, fomentando la diversidad cultural, concibiendo el
pluralismo cultural como un elemento enriquecedor para la sociedad y
desarrollando en el alumno el conocimiento e interés de otras culturas. Todo
esto favorece sin duda la lucha contra la discriminación ( Marín Arias, 2009)
Bibliografia:
- El papel de los centros de acogida en la
vida de los menores inmigrantes no acompañados. Belén Borrás Hernández
- Marín Arias,
M.G. (2009). Atención educativa en contextos interculturales. En Sarto Marín
& Venegas Renauld ( Coord.)
Autor: Tomás Clark Solis

